Todos sabemos que uno de los dilemas de la democracia es construir los puentes entre los principios que la rigen, las leyes y normas que la implementan y la efectiva participación del “pueblo” más allá de los momentos electorales. El problema, tema de analistas y estudiosos, tiene tantas soluciones como aristas podamos ir definiendo, teniendo así mismo dimensiones locales, regionales o nacionales.
Entre el pueblo y la dirigencia política que ocupa los altos cargos de conducción e incluso los niveles intermedios en los gobiernos o los partidos políticos, hay un segmento de dirigentes actuales y futuros vinculados estrechamente a la comunidad local, que tuvieron amplio protagonismo en los últimos años, especialmente en las épocas de crisis. Son los líderes barriales, delegados sindicales a nivel municipal, dirigentes de organismos de la comunidad, que ocupan ese lugar de nexo con la “alta política”.
Estos cuadros políticos tienen necesariamente un asentamiento local, y desde allí pueden acceder a cargos directivos en la comunidad o bien proyectarse a niveles regionales, provinciales etc. La pregunta que nos hacemos es qué formación técnico-política tienen para cumplir su rol de nexo, o para ejercer en algún momento funciones de gobierno; de qué herramientas de gestión disponen para desempeñarse eficientemente y “representar” efectivamente a su comunidad, si no han pasado por estudios especializados, como es el caso de la mayoría de ellos. La pegunta es ¿cómo la sociedad forma a ”esos” dirigentes para que sean capaces de analizar las situaciones que se le presentan, de encontrar mecanismos adecuados de implantar las políticas y hacer una gestión eficiente? La pregunta esta presente en muchos políticos y académicos preocupados por la ampliación de la democracia y el fluir de abajo hacia arriba.
Me tocó participar como docente de una experiencia que estimo apunta a este problema con propuestas certeras de acuerdo a diagnósticos precisos: La Escuela de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, dependiente del Ministerio de Gobierno, que comenzó a funcionar en este 2006 y cuyos objetivos, metodología, módulos etc. se encuentra ampliamente detallada en el sitio: www.gob.gba.gov.ar. Como toda propuesta innovadora y de reciente implementación se está haciendo “camino al andar” como diría el poeta, para revisarse a si misma y replantearse para formulaciones mas definitivas.
¿Pero que fue lo interesante de el cuatrimestre que participé? (agosto diciembre). Solamente resaltaré algunos aspectos: En cuento al diseño es un acierto la ejecución descentralizada. Desde la Coordinación en La Plata se trabaja en conjunto con los municipios donde se dictan los cursos articulando con las autoridades locales, pero abierto a las distintas expresiones políticas de la zona: no hay que trasladarse a la Capital (ni nacional ni provincial) para formarse, sino que el núcleo de la propuesta es que los docentes vayan al lugar se encuentra la demanda, conociendo de esta manera mas de cerca las problemática propias de los lugares.
La pertinencia y oportunidad de la propuesta se percibió claramente en que los dirigentes locales tuvieron una amplia respuesta a la convocatoria en todas las sedes, con una inscripción masiva a las clases que se dictaban los días viernes por la tarde. Los cursos estuvieron a cargo de docentes universitarios que trabajaron en base a un diseño previo común pero aportaron su amplia experiencia profesional.
Durante el trabajo en el Módulo a mi cargo “Política Mundial Contemporánea” pude apreciar otro aspecto interesante que es la heterogeneidad de los asistentes. Había gente de diversas edades, de diferente grado de escolaridad, algunos vinculados al quehacer municipal, docentes, o bien a organismos vecinales, religiosos, estudiantiles, etc. Muchos de ellos provenientes de localidades vecinas a la sede del curso. La receptividad fue excelente, y se evidenciaba una gran avidez por conocer por aprovechar la oportunidad que se les brindaba.
Esta “heterogeneidad” implicó un desafío desde el punto de vista pedagógico, ya había que plantear los temas del Módulo de manera que sea comprendido por los participantes de menor formación, y al mismo tiempo, que los contenidos fueran interesantes para alumnos universitarios o graduados que también participaban del Curso. Se trabajó en base a un diálogo e intercambio permanente entre los alumnos, fomentando participación y compartiendo experiencias y conocimientos, ya que la temática del Modulo, básicamente Historia del siglo XX, permitió que en algunos temas la gente de mayor edad, pudiera aportar vivencias personales en temas como la revolución cubana, el neoliberalismo, las dictaduras, la globalización, etc.
Pero también es posible ver esta cuestión de la amplia gama de perfiles entre los asistentes, desde el otro lugar, lo que constituiría una interesante apertura de esta propuesta de Escuela de dirigentes, como sería el trabajo con diferentes niveles de acuerdo a la formación previa de los asistentes, lo que llevaría a un tratamiento de los temas de acuerdo a perfiles preestablecidos. Es decir la heterogeneidad de la demanda habilita el diseño de cursos acordes con la misma, aunque complejiza enormemente la ejecución de la oferta. Pero aquí volvemos al principio de esta nota que es la construcción de “puentes” cada vez mejores para que funciones como ampliadores de la democracia.
Como decía en otra parte hay mucho para comentar de este primer año de la Escuela de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, e indudablemente ya se estarán haciendo evaluaciones del proyecto, en el que los docentes y coordinadores zonales aportarán lo suyo para el año próximo.
No quiero dejar de lado un tema que seguramente estuvo en la mira de las autoridades de la Escuela de Gobierno, y es la llamada alfabetización informática o la capacidad de los asistentes a este curso de usar herramientas como Internet o los distintos programas para trabajos o evaluaciones, como así también programas necesarios en la de gestión de gobierno. No se desconoce la dificultad del brindar este tipo de capacitación, ya que se requiere aulas equipadas y personal competente. Es sin embargo un elemento de fortalecimiento de ese sector de dirigentes que contribuyen con su tarea cotidiana a la ampliación de la democracia por su conexión con sectores populares, pero además por que son el “interior” de la provincia de Buenos Aires.