Las sociedades, en cada ciclo de su evolución van denotando particulares definiciones de los valores éticos, morales y preasignaciones que se pretenden transmitir. Su forma esta de acuerdo a la vida que cada segmento social va configurando a través del tiempo.
Se han dejado a la deriva concepciones que en épocas anteriores, no muy lejanas, eran valuarte de convivencia entre personas pertenecientes a diferentes segmentos sociales y distintos escalones de edad.
En la actualidad, los habitantes pertenecientes a la denominada “tercera edad”, conviven en el “cuarto subsuelo” del respeto social
La ancianidad se asocia únicamente a la enfermedad, incapacidad e improductividad, se manifiesta la falta de respeto en todos los puntos, desde la vía pública como en las instituciones de atención y que hacen al vivir cotidiano de la tercera edad.
¿Es natural, en nuestro tiempo, mantener y asumir esta situación contradictoria?
Parecería ser que no nos damos cuenta que todos bajaremos a ese subsuelo, y nada podremos hacer para evitarlo sino participamos en la concientización de un cambio social que debemos asumir y por lógica transmitir a las futuras generaciones.
También es una realidad que el individualismo generado en el siglo XX ha marcado huellas de las que será muy difícil salir.
Cada uno trata de buscar un camino mediante el cual pueda llegar más cómodo y sin dependencia alguna en la vejez, y todos en nuestro interior sabemos que es imposible.
No es nuevo saber que en la medida que la edad avanza, sin tener impedimento físico o mental ya declarado, los movimientos corporales y reflejos naturales son cada vez más limitados. Mentalmente se pueden observar problemas en lo referente a las fallas de la memoria inmediata y por lo tanto, el olvido de algunas cosas, compensado con el análisis nítido de algunas otras.
Elvira particularmente tenía un buen estado de salud, cobraba una jubilación casi mínima, estaba afiliada al PAMI y solo tenia 91 años.
En general este tipo de personas, son participes de ciertas cosas que es bueno reconocer, sirviendo como un ejemplo de la mayoría de la tercera edad.
Observan que algo malo está pasando y están dispuestos rápidamente a opinar después de razonar las perspectivas del problema.
Tratan de no molestar, callando un dolor.
Son independientes en su vida negando una ayuda cuando alguien se la ofrece.
Ella mantenía la costumbre, de vez en cuando, de observar vidrieras para ver la última moda, a la cual ella le había dedicado su vida como costurera.
Las compras diarias permitían que todos los días cocinara, lo necesario para comer, ya que no era una fanática del arte de la cocina.
Eso si, la limpieza era una exigencia diaria, tanto personal, como general del pequeño departamento que vivía, que antes había ocupado con otras dos hermanas mas jóvenes que ella.
Llamaba todos los días por teléfono para saber como andaba, su hermana y los sobrinos producto del casamiento de tres de los siete hermanos que en su momento componían la familia.
No quedaban afuera, sus sobrinos nietos, en fin todos los que de una u otra forma estaban dentro de su vida.
Esa era la Tía Elvira, solo mantenía el simple orgullo del ser.
Hace pocos días, en la entrada del edificio donde vivías se cayó al pisar mal un escalón.
El problema más importante fue la luxación del húmero del brazo izquierdo, con algunas fisuras en el mismo miembro por la debilidad de sus huesos.
Detalle del Tiempo
Desde el Lunes a la noche, hasta el Jueves a la mañana.
Fue internada con urgencia en la guardia de Hospital Álvarez, el más cercano a su domicilio.
La primera respuesta fue que la sala de Traumatología estaba cubierta y no había lugar para realizar ninguna intervención.
Según la opinión de los profesionales de la guardia, su estado general era apto para cualquier tratamiento y solucionar el problema.
Así fue como pasó la primera noche, con familiares, acompañándola,
El segundo día se preguntó a las responsables de la Guardia que pasaba y por que no había una definición?
La respuesta fue la misma. “No hay lugar en la Sala de Traumatología”.
Sus familiares sabían, y lo transmitieron, que su hospital de cabecera, según la organización de PAMI era el Español, sito en Av. Belgrano al 3200, bastante alejado de su dirección.
Nadie en el hospital dio una respuesta, o alternativa de traslado si así correspondiese.
La guardia del Hospital Álvarez, mantuvo su respuesta de no disponibilidad de camas en la sala de traumatología.
En general cualquier paciente o familiar del mismo, salvo que posea información concreta de los planes y coberturas del PAMI, no suelen investigar cuales son las nuevas directivas de esa Institución.
Si los responsables del Hospital Álvarez solo mencionan que no hay lugar disponible, todos creen que la intervención será realizada en ese nosocomio.
El razonamiento de los familiares, sin ser médicos, era que el paciente no sería trasladado por el riesgo que implicaba su avanzada edad.
Después de 60 horas de internación y de solo escuchar la misma frase, la intranquilidad y el cuestionamiento de la no atención comenzó a ser más insistente por el grupo familiar.
¿Que hubiera pasado si los familiares fueran pocos o simplemente no los tuviera?
Pasamos al tercer día, el dolor aumentaba y la intranquilidad de Elvira y sus familiares también.
A la tarde la exigencia de una definición en el hospital fue notoria.
Los familiares cuestionaban la falta de respuesta a una cirugía simple, según la definición profesional que se había manifestado.
El cuestionamiento de un pariente fue,
¿Porque si la cirugía no presentaba riesgos elevados, no era factible realizar la intervención sin trasladar al paciente a la sala de traumatología. No hubo respuesta.
Se exigió la presencia del responsable de traumatología para responder.
No hubo respuesta...
Uno de los parientes pudo establecer una relación con autoridades de otro organismo del Estado mencionando la situación y exigiendo una definición del problema, en ese u otro hospital,
Eso otorgó la posibilidad que el Responsable y otro profesional de la Sala de Traumatología se hicieran presente dando una explicación médica del problema.
En repetidas oportunidades mencionaron, la sencillez de la intervención, dejando del lado los problemas administrativos, ya que eso no respondía a su gestión.
¿Si esa relación no hubiera sido posible El jefe de la Sala de Traumatología o responsables de la misma, se habrían presentado como lo hicieron para explicar como era la situación física de Elvira?
Jueves, Tarde y Noche...
Debido al deterioro físico y mental de Elvira, después de inútiles cuatro días de indefinición, los familiares preguntaron a los profesionales por segunda vez:
Porque no la operan, manteniéndola en la sala de guardia?
La respuesta: “A pesar de que las condiciones físicas son aptas para generar la intervención, el hecho de mantenerla en la Salas de Guardia implica un riesgo de contaminación”.
La exigencia que partió de la Dirección del Hospital, fue que el medico que se presentó conjuntamente con el jefe de la Sala de Traumatología se ocupara de ver la alternativa de llamar a PAMI y ver como era la situación del paciente en el Hospital Álvarez.
La primera reacción de todos los parientes fue realmente alarmante,
Por que? recién a la media tarde del día jueves, un médico del hospital se ocupa de realizar un problema administrativo que tendría que haber sido tratado el mismo lunes en el momento de internación o a más tardar el martes siguiente a la mañana, por alguien que se dedicara a ello?
Después de esperar y darle esperanzas a Elvira, de que todo tendría una solución mejor, el medico mencionado llegó con una gran sonrisa.
“Traigo por lo menos una solución positiva” La señora Elvira debe ser trasladada al Hospital Español”
Todos los parientes lo tomaron, no con sorpresa sino, con indignación.
El traslado se efectuaría en el momento menos oportuno, después de estar sin definiciones durante cuatro días, en una ambulancia que tardaría entre 3 y 6 horas en llegar, sin tener con seguridad un lugar en el hospital Español.
Además se pensaba lógicamente que después de la presión y requerimientos efectuados a las autoridades del Hospital Álvarez, el problema sería resuelto en el mismo hospital.
Pero no fue así. Elvira seguía dando vueltas, y teniendo, hasta el momento, un problema de luxación del humero del hombro izquierdo.
¿Cual fue la excusa real de la no atención en el Hospital Álvarez??
¿El hecho de que PAMI pudiera evitar el pago de una intervención de ese tipo?
¿Por qué, una cama estuvo ocupada inútilmente por 4 días perjudicando a un paciente de avanzada edad, al igual que a otros pacientes que no encontraban oportunidad de internación para salvar sus vidas ya que la cama estaba cubierta?
La ambulancia llego mas rápido de lo previsto. Y todo comenzó nuevamente en otro hospital, El Español.
Elvira y algunos de sus familiares llegaron a lo que se suponía era la solución del problema después de cuatro días sin definición para su problema.
Pero equivocadamente comenzaba un Nuevo Calvario.
Entró en la Guardia del Hospital Español.
“Y, no hay lugar” fue la respuesta inmediata.
La primera propuesta del jefe de guardia fue, “como el problema es que no tenemos disponibilidad, le inmovilizaremos el brazo, la enviaremos a su domicilio y mañana quizás podremos ubicarla”.
Un familiar le respondió al Jefe de Guardia que “Elvira no saldría del hospital ni acompañada por la policía”.
Otro pariente, por suerte, mantenía un conocimiento informal con algunas autoridades del nuevo hospital.
A Elvira la llevaron a una sala transitoria, y pasó la noche, sin seguridad alguna de su futuro inmediato.
Era notorio su deterioro físico y mental.
Parecía que los argentinos estuviéramos en guerra y este fuera un hospital de campaña. ¿Puede un profesional a cargo de una sala de guardia de semejante establecimiento ignorar la situación de una persona de avanzada edad, sin ni siquiera observar como era su estado de salud desde el inicio del problema?
Viernes: Gracias a las relaciones en el nuevo nosocomio, la pudieron ubicar en una habitación para dos personas.
¿Si no hubiera conocimiento o relación alguna, Cual hubiera sido el destino de Elvira?
Sábado, domingo, lunes y martes. Las visitas de sus familiares estaban relativamente ordenadas.
El problema, comenzaba a requerir nuevos exámenes médicos, con las limitaciones que son “comunes” en los hospitales que atienden a pacientes geriátricos.
La pregunta de los familiares ¿Cuando tendremos una definición?,
La respuesta: “Lo mas rápido posible luego de que se efectúen los análisis de riesgos que implica su intervención de acuerdo a su estado actual”
El cual, por supuesto, no era el mismo que el de comienzos de semana, cuando se había internado por la caída.
La conversación de fe y optimismo de los familiares con Elvira se centraban en que seguramente el lunes le harían la intervención quirúrgica u otro solución al problema para enviarla a su casa donde podría volver a vivir.
Pero una pequeña dificultad para respirar comenzaba a notarse.
Ella seguía lúcida, con el suero que siempre la había acompañado desde su internación, y cada vez que se le preguntaba como estaba, respondía “bien” esbozando una sonrisa.
Las cosas fueron cambiando, su respiración se hacía cada vez más difícil, y perdió el conocimiento.
Luego de ponerle una mascara de oxigeno y realizar una radiografía de tórax, se diagnosticó una neumonía bilateral, probablemente, según la opinión de los profesionales que la atendían, producida por un virus intrahospitalario.
La situación se empeoro rápidamente, la dificultad en su respiración se fue acrecentando y su estado comatoso derrumbaba cualquier esperanza de vida.
El problema continuaba igual, la esperanza de vida era cada vez menor.
El martes a la mañana recupero el conocimiento, aunque sus dificultades de respiración continuaban igual. Los familiares tenían solo fe, o mejor dicho, ganas de no perderla.
Miércoles por la tarde.
La muerte solo observaba desde el primer momento y en el transcurrir de los días a Elvira se la fue empujando metódicamente hacia ella.
Así terminó su vida.
¿Tanto ha bajado el respeto para los ancianos?
Parecería que para un tratamiento relativamente mejor, se debe ser famoso, o tener suficiente dinero o relaciones en cada institución para que la atención sea apta a cada paciente.
Situación Actual.
Hoy la cantidad de personas de clase pasiva registrada en términos jubilatorios, asciende a casi 5.000.000 de personas.
ANSES otorga casi 600.000 pensiones no contributivas, donde casi la mitad son referentes a casos de invalidez y vejez.
El presupuesto en prestaciones en 2008 ha superado el 85%.
La concentración poblacional y por ende la dependencia de la tercera edad, desde la década del 70, en especial en Capital Federal y Gran Buenos Aires seguida por Santa fe, Córdoba y Mendoza representa el 84 % del total.
Como se ha demostrado en este caso, la exclusión al llegar a “viejo” es terminante.
La vinculación del anciano es paralela a la concepción de inutilidad.
Según El Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), la prolongación de la vida, lograda a través de la ciencia, implica problemas sociales de importancia.
En 1948 nuestro país planteó por primera vez en la Naciones Unidas la inquietud por los derechos de la ancianidad. Como contradicción la 1º Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento tuvo lugar en Viena, Austria, recién en julio de 1982.
El esquema de salud es de por si una contradicción, ¿Cuántos son los de avanzada edad que pueden alcanzar el costo de una cuota promedio del sistema denominado “Prepagas” de alrededor de $ 700 mensuales?
¿De quien es la Culpa de este mal trato?,
Las culpas suelen ser cargadas permanentemente, de uno a otro sin solución y permaneciendo la incógnita de cómo es factible solucionar el problema.
*En este sentido nos damos cuenta de que el responsable de la jurisdicción donde se encuentra cada hospital debe inexorablemente dedicarse a superar los problemas de salud de la población radicada en esa zona, sin importar cual fuera su edad.
Por lo tanto:
*Debe haber una rapidez de atención medica-administrativa de acuerdo a la gravedad del problema, considerando la edad que el mismo paciente tenga, ya que un problema sin complicaciones, puede transformarse en una crisis definitiva.
*Se debe educar a los responsables para que ninguno pueda derivar el problema a otro que ni siquiera esta enterado del mismo.
*La reglamentación y servicios de los hospitales nacionales deben ser indiscutiblemente iguales o mejor que los privados.
*Los culpables de administraciones fraudulentas deben, sin discusión alguna, ser juzgados y recibir el castigo más severo posible porque son responsables de lo más importante. El derecho a la vida.
*Los Valores del presupuesto no son excusa alguna, es preferible que un vehículo circule más lento en una calle con problemas, a que se pinte desordenadamente y mal a un hospital queriendo demostrar prolijidad mentirosa en época de elecciones y no tener instrumental indispensable para salvar una vida.
*No debe haber mas sábanas rotas , faltas de frazadas, ni depender solo y exclusivamente de la atención voluntaria de enfermeras y médicos que después de años de estudio, deben usar la imaginación para salvar una vida y ser jueces de la muerte según como sea la gravedad el caso o la edad del paciente que se interna.
*Al margen de cualquier ideología política. ¿Somos tan tontos para utilizar o aprehender modelos que utilizan países que han sufrido las más profundas crisis económicas, y que mantienen un servicio de salud y alimentación admirables, incluso estudiadas por el resto del mundo?
*El sistema de salud pública siempre ha sido gratuito y así debe seguir para los habitantes que reciben el mínimo nivel de subsistencia, pero las personas de mayor ingreso que abonan una obra social o prepagas, en repetidas oportunidades se presentan en los hospitales nacionales para evitar el abono de accesorios que sus planes no cubren y también por la desconfianza de su propia protección.
Deben ser educados para la colaboración al hospital al que asisten.
Y considerar indefectiblemente que *Las personas que superan una determinada edad siguen siendo útiles, se debe respetar su experiencia, los valores, y la dignidad que los años les han permitido obtener y por lo tanto trasladar a las nuevas generaciones
Esto debe ser así.
Fuente: Datos de Anses, Rumbos, (año 6, Nº282)