La Universidad es un fenómeno educativo más antiguo que la educación primaria o secundaria tal como hoy lo entendemos, es decir como el integrante “principal” del nivel superior de un sistema educativo.
Como ya he señalado otras veces (ver, por ejemplo, “Educación, la herramienta herrumbrada”) el sistema educativo tal como existe en la sociedad contemporánea surge como una necesidad del capitalismo posterior a la Revolución Industrial. Es entonces cuando se incorporan masivamente personas al trabajo organizado por las máquinas, el cual crea necesidades tales como saber leer carteles e instructivos, usar las operaciones matemáticas básicas. El sistema educativo de masas responde a los requerimientos de un nuevo modo de producción y de organización social que implican entre otras cosas innumerables transacciones en las ciudades que se abarrotan de emigrantes del antiguo sistema agrario. La educación pública masiva aun cuando al principio siga estando en manos de los tradicionales círculos religiosos busca cubrir un mundo de nuevas necesidades que la industrialización y el crecimiento demográfico crearon.
La “Universitas” surge en cambio en plena Edad Media. Es un fenómeno original de la cultura europea urbana que aparece a mediados del siglo XII o principios del XIII. En 1158 ya se encuentra constituida la de Bolonia, en 1207 la de París y en 1215 la de Oxford. Se trata de la corporación de intelectuales en el seno de una sociedad jerarquizada según las normas del corpus aristotélico que se había re-introducido en Occidente. Estas “uniones” de estudiosos no eran iguales.. Bolonia se “especializaba” en Derecho, por ejemplo, París en Teología y Oxford en Filosofía. Pero estas tres universidades modélicas y las que van surgiendo, antes del Renacimiento coinciden en un objetivo principal: pretenden la normatización de la cultura y la organización de los saberes de acuerdo a una estructura jerárquica inspirada en la sociedad eclesiástica.
Estas asociaciones de maestros y estudiantes que se reúnen en una ciudad determinada, tiene una conformación similar a la de los gremios medievales, sobre la base de intereses y necesidades comunes, y su organización interna así lo refleja. Como corporación, tienen ciertos privilegios que las hacen relativamente independientes de monarcas u obispados. Tienen autonomía jurisdiccional y monopolio para otorgar grados o licencias para enseñar. En las Partidas de Alfonso X de Castilla se las define como “Ayuntamiento de maestros e de scholares que es fecho en algún lugar con voluntad e entendimiento de aprender los saberes” (Libro II, título XXI).
Las universidades se propusieron desde el principio ordenar los conocimientos existentes y fundar unas teorías que permitiesen comprender el mundo, bajo la tutela de Dios y sobre la base de la Teología, Filosofía, el Latín como idioma académico y en algunos casos las “Artes”, y la Química.
El Renacimiento, la Reforma, los avances tecnológicos de los siglos XV y XVI que comienzan una verdadera revolución científica y sobre todo la consolidación de la burguesía como la clase mas dinámica de la sociedad, ponen en entredicho esa propuesta.
Los nuevos conocimientos empiezan a generarse fuera de las universidades. Los ejemplos más esclarecedores son la influencia del pensamiento de Newton. en lo que se refiere a las ciencias y a lo que entonces se llamaba “filosofía natural” y la del pensamiento de Locke en lo que seria considerado moral y psicología . Uno y otro se reflejan en las luchas doctrinales, políticas y pedagógicas que marcan el agotamiento del modelo de universidad medieval.
La publicación de los “Principia” de Isaac Newton en1687 revolucionaron a la sociedad de la época y consolidaron un proceso cuya característica general será la evolución a espaldas de los establecimientos tradicionales de enseñanza. De hecho ya en el siglo XVI se habían hecho notar las figuras innovadoras como Leonardo Da Vinci que no tenían relación con el mundo universitario.
Desde el Renacimiento empieza a crecer en Europa un movimiento general hacia los estudios de la Historia Natural, la Química, la Física experimental, las Matemáticas, la Medicina. Pero la Universidad no estaba orientada a la experimentación y se resistía a la admisión de nuevas teorías. En realidad todas las disciplinas señaladas, dada la estructura de las universidades, tenían lugar en una sola Facultad: la
de “Artes”.
Algo parecido pasó con la nueva Metafísica de Locke, que fue rápidamente adoptada por la sociedad ilustrada mientras las universidades la ignoraban.
Como el desarrollo del pensamiento, de la ciencia y la investigación no podía pararse, sobre todo cuando respondían a necesidades concretas de la sociedad, se crearon nuevos establecimientos destinados a la organización y estimulación de la adquisición de conocimientos que estaban fuera del ámbito universitario: las Academias. En realidad ya habían aparecido en el Renacimiento pero adquirieron su máxima expresión en el siglo XVIII. Punto de partida del extraordinario desarrollo que alcanzaron en toda Europa fue la influencia y el prestigio del academia de Berlín, fundada por Leibniz en 1711.
La nueva dirección impresa a la ciencia fue creando una separación cada vez mas profunda entre Universidad y sociedad. Mientras la primera evoluciona en un sentido cada vez mas “utilitarista” bajo la influencia de los hombres de la Enciclopedia, relegando a las “Humanidades”, que es el nombre que englobaba estos estudios dentro de las universidades, éstas se resisten a modificarse.
Las Academias se conciben como sociedades científicas, como centros de trabajo destinados principalmente a investigar para resolver los problemas de la sociedad, para hacer crecer el conocimiento de la Naturaleza, para incentivar la creatividad tecnológica.
La universidad mientras tanto, se había reservado el papel de enseñar.
Tarda en aceptar el movimiento intelectual que se generaba fuera de ella. Sin embargo la burguesía logra ingresar y cambiar las cosas.
En realidad el proceso que va desde el Renacimiento y la Reforma, pasando por la Imprenta y la Revolución científica, y que llega hasta la “Encydopédie”, constituye la consolidación de la síntesis burguesa entre verdad científica y subjetividad política que tan claramente pone de manifiesto la clasificación relacionada de las ciencias, las artes y los oficios que 'produce en 17 volúmenes' la ilustración.
El nuevo orden, con la constitución del estado moderno hacia fines del siglo XVIII y comienzos del XIX, se dirige a su consolidación también en lo que hace a la educación, su sentido y su uso. Con la pretensión de prescindir de toda concepción omnicomprensiva del mundo (metafísica, religiosa o ideológica) se proclaman la libertad de pensamiento, la neutralidad del estado y su tolerancia como expresiones de su carácter envolvente de 'voluntad colectiva'".El movimiento arrasador de las ideas de la tecnología y del modo de producción con todos los cambios sociales que implica requiere instituciones que sean útiles para la promoción de la ciencia y la ampliación de la educación a los sectores de la nueva clase preponderante.
Las universidades conservaban algo muy importante: el monopolio de otorgamiento de licencias en estudios superiores. Las monarquías seguían requiriendo de sus servicios y ellas, además, compartían y redes de relaciones que traspasaban las fronteras nacionales. La Burguesía anhelaba también adquirir para sus miembros el prestigio de las licencias universitarias. Por lo tanto en vez de reemplazarlas, fue penetrando en ellas y modificándolas. Por supuesto esto no fue un “asalto”, ni un camino unidireccional, ya desde el siglo XVII aparecen voces dentro de las propias universidades que propugnan un cambio y se producen transformaciones en las viejas universidades o nacen nuevas con visión diferente.
El hecho en que el cambio se hace evidente es cuando Napoleón Bonaparte establece mediante la ley del 10 de mayo de 1806 lo que allí se llama la “Educación Pública Nacional” y crea la Universidad Imperial. Una vez mas Francia marca con una acción o un acto institucional específico algo que está gestando la sociedad de Occidente (en casos como la Revolución de 1789 o el mayo de 1968).
Siguiendo las líneas de los enciclopedistas y a Condorcet, el Consulado primero y Bonaparte después dan los pasos que en realidad está ya gestada en toda Europa. W. Von Humboldt por la misma época confirma las bases teóricas de la nueva universidad alemana.
A partir de ahí tanto en la universidad napoleónica como en Berlín y de a poco en todas las universidades, se proyecta un modelo en el cual el profesor ya no es un maestro en el sentido medieval. Es portador de un conocimiento que transmite pero también es un hombre que investiga y confronta los saberes con la experiencia. Ya no goza de los privilegios de la corporación sino que está sujeto a las normas de Instituciones civiles, se transforma en un funcionario público.
Con la nueva Universidad, ya en el siglo XIX, aparece el concepto de incumbencia como la obligación y el cargo de hacer una cosa que se proyectará en el concepto de habilitación profesional ligado al título académico. Esto es central, indispensable para el nuevo orden social. La universidad napoleónica otorgaba simultánea y monopólicamente tanto el título académico como la habilitación profesional.
Por fin la universidad abandonaba definitivamente el modelo medieval y entraba en la Edad Contemporánea completamente cambiada.
La nueva universidad presentaba un fuerte sesgo antirreligioso, lo cual trajo problemas en algunos países, El caso paradigmático fue el de España donde la lucha de mentalidades fue muy fuerte y el proceso lento, lo cual influyó en las universidades hispano-americanas también.
La concepción de la nueva universidad va hacia la centralización en el Estado, como toda cuestión de dimensión nacional. El Despotismo Ilustrado acentúa la tendencia.
Esta nueva situación de la universidad en relación al Estado trae dos importantes consecuencias. Por un lado cambia la normatividad para la designación de cargos directivos y la selección y nombramientos de profesores y por otro, pasa a ser sostenida por el Estado, que es dueño en muchos casos, de su patrimonio. Deja de ser una corporación con vida propia para ser una institución estatal.
En realidad el Estado salvó a las universidades de un estado de estancamiento. Lo reconocen incluso personas que estaban lejos del Iluminismo. El deán y catedrático de la universidad de Valencia le escribe en 1736 a su erudito paisano Gregorio Mayans (Ver “Alma Mater Hispalenses”, revista de la Universidad de Sevilla, Número 244, 1881), “el príncipe debe procurar todo lo posible para que en las universidades se enseñen aquellas ciencias que sean convenientes para conseguir la felicidad de la sociedad cristiana….mandando el método, llamando extranjeros y cerrando la boca de los frailes”
Esto nos lleva a ver qué pasó en Argentina. Lo que puede llamarse educación superior se inició en 1613 cuando fray Hernando de Trejo y Sanabria efectuó una donación para sustentar cátedras de latín, artes y teología, sobre la base del noviciado de los padres jesuitas que funcionaba en Córdoba desde 1607. Gregorio XV autorizó al establecimiento a otorgar grados universitarios y luego fue elevado a la categoría de Universidad por Felipe III en 1622. Sus estatutos datan de 1644 y fueron aprobados por la Corona en 1680. Se estudiaba Artes y teología y se daban los títulos de bachiller, licenciado, maestro y doctor. La universidad cordobesa asociada a la Compañía de Jesús se estructuró según el modelo de la de Salamanca con características específicamente teológicas y escolásticas.
Como es sabido los jesuitas se enfrentaron a la corona española hasta que Carlos III los expulsó en 1767 de las colonias.
Durante el siglo XVIII comenzaron a circularen la América hispana las ideas de Descartes, Newton etc. y hacia el final del mismo se recibió el influjo de las nuevas corrientes filosóficas y científicas de corte cartesiano e iluminista. En 1783, el 'virrey de las luces', Vértiz, se arrogó, con el argumento de la necesidad de realizar una modernización universitaria, facultades para el dictado de estatutos y para la designación de su rector, quitándoselas al claustro, constituyéndose este episodio en la primera 'intervención estatal' a la institución universitaria. A partir de aquí y hasta la independencia de las colonias la universidad sufrió un proceso de secularización que se puso de manifiesto en la incorporación de disciplinas -primero el derecho como carrera profesional, luego las matemáticas y el francés- en una creciente dependencia del estado al estilo de las europeas.
A partir de la Revolución de Mayo y del proceso independentista se profundizó ese proceso de secularización en la universidad. En esta línea, en 1817 se aprobó, con la resistencia del claustro, un nuevo plan de estudios propuesto por el rector de la Universidad de Córdoba -Gregorio Funes, caudillo del clero secular y del espíritu modernizador- y aprobado por el gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata ejercido por Juan Martín de Pueyrredón. Plan de estudios que continuaba la orientación en derecho y francés y que permitió además el acceso a obras de autores de esa lengua como Rousseau y Condorcet.
Una serie convergente de acontecimientos desplegados durante toda la década de 1810 desembocó finalmente en la creación de la Universidad de Buenos Aires, requerida ya en 1771, cinco años antes del Virreynato del Río de la Plata Su efectiva fundación sucedió en agosto de 1821.
Desde su creación, la UBA adoptó un modelo monopólico, napoleónico y liberal, y llevó adelante -junto a la de Córdoba- la clausura del período que podemos denominar 'colonial' y el comienzo de la etapa 'nacional' vinculada al doble objetivo de formar cuadros administrativos y controlar los niveles educativos de la nación en proceso de formación, dejando atrás las instancias religiosas. A partir de 1870, incorporó las carreras de ciencias exactas, físicas y naturales, medicina, farmacia, obstetricia, odontología, agrimensura e ingeniería civil.
Esto s importante porque la Argentina entra de lleno en el mundo moderno a partir de 1870 aproximadamente Y lo hace entrando de lleno en e! campo de influencia de la ciencia moderna y de los desarrollos tecnológicos asociados a la misma.
El desarrollo económico fue paralelo y no anterior al educativo. Es en el período de apogeo económico del país el mismo en el que la 'cultura científica' extendió sus dominios hasta sectores muy amplios de la población urbana del país. La educación fue en Argentina el mayor valor intrínseco del componente esencial de la modernidad. De ahí la promoción, principalmente en las universidades, de la actividad científica y el apoyo a las actividades de modernización tecnológica, concomitantes con el desarrollo económico.
En cuanto a su ordenamiento legal, la UBA fue transferida al gobierno nacional en 1880. En 1871 Juan María Gutiérrez preparó un proyecto de ley universitaria que le otorgaba a la misma una amplia autonomía pero que nunca fue tratado. Recién en 1874 se sancionó el decreto orgánico de la UBA elaborado por el mismo Gutiérrez junto a Pedro Goyena y José María Moreno pero que sólo cumplimentado a medias. Luego Nicolás Avellaneda (presidente de la República, senador Nacional y Rector de la UBA) presentó un proyecto de ley universitaria que se aprobó finalmente el 25 de junio de 1885. Lo que preponderó fue un contexto socio-económico-cultural que respondía claramente a una misma cosmovisión y a un proyecto común, puesto que la clase política y socioeconómica que dirigía el país también integraba los cuadros docentes y estudiantiles.
Dicho ordenamiento legal (la llamada 'ley Avellaneda', N°1597) rigió durante 62 años, es decir, hasta 1947 en pleno gobierno de Juan D Perón, cuando se incorporaron los principios de la Reforma Universitaria de 1918.
En realidad con la Reforma de 1918, a mi juicio, la universidad no cambió demasiado ya que la insurgencia estudiantil amplió las bases de participación pero sólo hasta los límites asimilables por el movimiento político gobernante que era, por otra parte, también él mismo fruto del mismo fenómeno de ascenso social de las clases medias. Sin embargo dejó establecidos ciertos principios.
La Reforma .propugnaba, el co-gobierno estudiantil en el marco de la autonomía y democratización de su vida interna, el fortalecimiento de la misión social de la universidad, la asistencia y la docencia libres, y la enseñanza activa. (Suelen atribuírsele fines mas amplios que en realidad no surgen del célebre Manifiesto Liminar. Dejó incólume la prolongación de un co-gobierno estratificado que mantiene en la universidad una variante de 'los tres órdenes' que no respeta en realidad el imaginario liberal moderno expresado en la ecuación de la igualdad política democrático-burguesa: un ser humano = un voto. También dejó vigente el viejo sistema de cátedras, parte fundamental de lo definitorio de la universidad, una suerte de régimen de propiedad de un campo del saber por parte del titular de cátedra, con una organización, a mi modo de ver, verticalista estamentaria.
Habría que preguntarse si el: co-gobierno estratificado y el régimen de titulares de cátedra que a veces actúan como señores feudales, no reducen a un mínimo la movilidad y pluralidad de opiniones, visiones o perspectivas ideológicas, resultando, por tanto, muy ineficaces.- en términos propiamente capitalistas- para el aprovechamiento integral de las posibilidades de docencia e investigación de los estamentos inferiores, para el estímulo de la creatividad y la innovación que la sociedad capitalista contemporánea requiere.
Los romanos decían que la Historia era la maestra de la vida. Este artículo intentó mostrar cómo la universidad, cuando dejó de ser funcional a los cambios de la sociedad debió abandonar su forma y contenido, debió cambiar radicalmente y adaptarse. Dejó de estar aislada de las necesidades planteadas por la Nación, abandonó los privilegios del pasado.
Dejo planteada la pregunta: no será el momento de cambiar las situaciones anquilosadas de la actual universidad para hacerla viable? Mas allá de las situaciones de injusticia, la estratificación, la falta de pluralidad, el encerrarse en sí misma no serán en realidad para la universidad, problemas de subsistencia?