La historia de “la Vigil” se remonta a 1944, cuando comenzó a funcionar la Sociedad Vecinal de Tablada y Villa Manuelita. Sus actividades eran variadas: reclamos para extender las líneas de tranvías, pavimentar calles de tierra, etc. Hasta que además se les ocurrió crear una biblioteca: comenzaron con apenas 200 libros, invitaron a los muchachos jóvenes de la zona y los designaron, en 1953, como Subcomisión de Biblioteca. A partir de entonces se ampliaron las actividades: concursos de arte, funciones de cine y campañas de recolección de fondos para comprar más libros.
Esas campañas fueron tan ingeniosas y exitosas, la participación de los vecinos fue tan intensa, que
consiguieron comprar un terreno en el cual, en 1960 comenzaron a edificar la sede. La inauguraron tres años después, cuando ya habían adquirido, además, una casa aledaña.
A partir de entonces se desató una intensa actividad cultural y educativa: llegaron a los 20.000 socios, tenían 3.000 alumnos y más de 600 empleados. La Vigil llegó a tener 2 jardín de infantes, escuela primaria, otra secundaria y una universidad popular; un teatro, observatorio astronómico, una biblioteca pública con más de 50.000 volúmenes (más otros 15.000 en depósito) y una editorial propia que promovía autores del interior en ediciones de bajo costo: editaron más de 90 títulos con más de 2.000.000 de ejemplares. Sumaron a eso un centro deportivo y habían comenzado la construcción de un complejo de 400 viviendas.
La Biblioteca Vigil ya no era una pequeña biblioteca popular de barrio. A pesar de su conocida amplitud político-ideológica – o quizás precisamente por eso - el macartismo de los ’60 comenzó a atacarla. Hasta que llegó la dictadura. Para la Doctrina de la Seguridad Nacional (soporte ideológico del terrorismo de estado) esta clase de emprendimientos socio-culturales participativos, eficientes y políticamente amplios eran sencillamente intolerables.
En febrero de 1977 funcionarios de la gobernación y fuerzas policiales irrumpieron en las instalaciones. Impusieron al capitán de corbeta Esteban Molina como interventor, que puso a cargo del departamento de educación al oficial de la policía Ramón Ibarra, años después denunciado como el mismo que, con el apodo de “Rommel”, violó sistemáticamente los derechos humanos en la zona de Rosario.
El proyecto de la dictadura se hizo obvio cuando poco después designó al coronel Sócrates Alvarado como “interventor liquidador”. La nueva intervención atacó el frente político y el económico a la vez. Por un lado, se desató la caza de brujas sobre los empleados de la Vigil. La Comisión Directiva sufrió el secuestro de 8 de sus miembros. Por el otro, el gobierno provincial se autovendió los principales bienes de la biblioteca (es decir, la provincia gobernada por la dictadura era a la vez vendedora y compradora, dado que la entidad estaba intervenida por la provincia misma). Lo curioso es que en esta operación la provincia no puso un peso.
Las fuerzas de ocupación de la Vigil poco a poco se llevaron de todo, un verdadero saqueo: máquinas de escribir, proyectores de cine, libros, instrumentos musicales y hasta la lente del telescopio. Muchos de los libros fueron quemados. La Vigil debía ser eliminada. Y lo hicieron. Pero, como en otros casos, no contaron con los sobrevivientes.
Por muchas intervenciones, destrucciones y amenazas que se puedan poner en juego, el hecho es que los socios y los descendientes de aquellos socios son los verdaderos dueños de la Vigil. De ahí el funcionamiento a la vez legítimo y legal de la Asamblea de Socios por la Recuperación de la Biblioteca C Vigil. De ahí, también, la lógica de su reclamo por recuperarla.
En un comunicado reciente expresaron: “... vamos a seguir trabajando sin claudicaciones para su
RESTITUCION definitiva. Buscamos la normalización para recuperar la IDENTIDAD que nos diera origen; los bienes que pueda devolver la Provincia solo así serán útiles y servirán a la gente, porque no debemos olvidar que esos inmuebles son capital social, son el fruto del trabajo de una comunidad que en atención a sus necesidades se dio en el marco de una organización participativa y democrática la posibilidad. de concretarlos “.
A fines de octubre de 2007 le enviaron la siguiente carta abierta a la Vice Gobernadora de Santa Fe:
“Los integrantes de la ASAMBLEA DE SOCIOS POR LA RECUPERACIÓN DE LA BIBLIOTECA VIGIL, nos dirigimos a Ud. en su carácter de Presidente de la Cámara de Senadores de la Provincia de Santa Fe.
Como es de público conocimiento, el día jueves 25 de octubre de 2007, seria tratado el Proyecto de Ley elaborado por el Poder Ejecutivo sobre la devolución de inmuebles que pertenecieran a la Institución "Biblioteca Popular C. C: Vigil" de la ciudad de Rosario.
Tal como lo hiciéramos en marzo de 2007, miembros de nuestra Asamblea nos hicimos presente ante la "Comisión de Asuntos Constitucionales" de la Cámara de Senadores a los efectos de recabar información sobre su tratamiento e hicimos público nuestras inquietudes a través de un comunicado de prensa.
Pudimos constatar que finalmente no se dio tratamiento al proyecto de ley quedando postergado hasta la sesión del próximo 1 de Noviembre de 2007.
Por todo lo dicho, deseamos expresarle nuevamente y ahora por este medio, algunas puntualizaciones que nos preocupan:
No existe a la fecha ninguna resolución documentada del INAES respecto de la normalización de la institución. No resuelta esta situación y promulgada la ley en cuestión: ¿Quién será el destinatario de una devolución en estos términos?
Si la institución aun no ha podido recuperar su funcionamiento democrático de acuerdo a un proceso de normalización fundado en sus estatutos originales: ¿Quiénes serán responsables de la administración y salvaguarda de los bienes muebles e inmuebles?
Sra. Vice Gobernadora, estamos seguros que Ud. conoce plenamente que representó y aun representa "La Vigil" en nuestra ciudad en cuanto a cultura y educación popular. La Asamblea tiene sólo un objetivo: lograr el rescate y la restitución de lo que fuera una de la experiencias educativas mas importantes e inéditas en la historia de América Latina.
Reconocemos la firme intención del Poder Ejecutivo respecto de la devolución de las propiedades que pertenecieran a la institución, pero nuestro proyecto entiende esta decisión política como un primer paso necesario para una restitución integral.
Consideramos que es condición indispensable enmarcar este proceso sobre dos pilares fundamentales: memoria y democracia participativa. Solo ellos pueden quitar el peso de una intervención del Estado terrorista, solo así somos parte de un rescate que honre su historia, es por este camino que podremos colmar de sentido y significado este caso emblemático de atropello de los Derechos Humanos
Para el caso de nuestra querida Vigil, lo opuesto a la memoria no será el olvido, sino la injusticia.
Saludamos a Ud. respetuosamente.
ASAMBLEA DE SOCIOS POR LA RECUPERACIÓN DE LA BIBLIOTECA VIGIL
Adhieren
Abuelas y Madres de Plaza 25 de Mayo, APDH, Fundación Rubén Naranjo, Prof. Iván Hernández Larguía, Obispo (E) Federico J. Pagura, MEDH, PRO.NA.TO, Cátedra Ecuménica por los DDHH, Prof. Oscar Luppori, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas Rosario, Centro Popular de la Memoria, Agrupación HIJOS, Museo de la Memoria, Oficina de DDHH, Llamamiento de los Cien para Seguir Viviendo, ATE Seccional Rosario, AMSAFE Rosario, CTA Seccional Rosario...” (siguen más adhesiones).
Esta Asamblea cuenta no sólo con la razón de su reclamo sino además con la legitimidad que les brinda el apoyo de la comunidad rosarina. Sin ir más lejos, en marzo de 2004, en la esquina de Alem y Gaboto (Rosario), organizaron un acto en el cual más de 10.000 rosarinos reclamaron la devolución de la Biblioteca. Se suman a ellos las denuncias ante la justicia, las mesas para recolectar firmas, las actividades político-culturales y el funcionamiento semanal de las asambleas abiertas que garantizan el funcionamiento democrático y participativo. Como bien dicen, el problema, en este caso, no es el olvido – porque Rosario no olvida a la Vigil – sino la injusticia.